Tazas de café pintadas a mano, para esas mañanas que se merecen un dibujo alegre.
leer más
Las pintamos en el taller Lullula de Sibiu, y algunas se pueden personalizar con un nombre. Lávalas a mano y no las metas en el microondas, para que la pintura siga tan bonita como el primer día. Todas salen en caja regalo, sin coste adicional.
La alondra de nuestro logo, Lullula, hecha de pan de jengibre, con lunares de glaseado y un corazoncito; detrás, una alondra más pequeña. Taza de 225 ml pintada a mano por Alexandra y Cristina en Sibiu.
Una casita de jengibre con tejado nevado, corazones glaseados, caramelos y piruletas, inspirada en una casa sajona de Transilvania. Taza pintada a mano por Alexandra y Cristina en Sibiu.
La ventana de este diseño puede ser un deseo, una puerta hacia un mundo con el que sueñas. Alrededor de la ventana, las flores componen un poema. Cada pétalo es un verso; cada matiz, una metáfora de la vida y de la belleza efímera. Así, la taza se convierte en un recipiente de inspiración, donde…
Inspirada en el mar, en un cielo sin nubes, en la arena y en la sal enredada en el pelo, la taza «San Valentín en amarillo» te susurra al oído vuestras mejores vacaciones juntos. Calienta el invierno y cualquier momento del día con corazones pintados a mano y recuerdos dulces, llenos de amor.
Rojo, verde mágico y una historia de amor.Este febrero, vuelve a enamorarte de esa persona especial, del café de por la mañana o de ti. Esta taza pintada a mano con corazones de cuento te hará compañía. Cuidará con mimo tu bebida, tus pensamientos sobre la persona amada y tus sonrisas.
Por San Valentín y por Dragobete (el día de los enamorados rumano, el 24 de febrero), celebra el amor con corazones de cuento. ¿Cómo no volver a enamorarte en febrero (y cada día) cuando te tomas el té o el café en compañía de una taza especial, pero especial de verdad? La taza está pintada…
En toda familia hay alguien que agita las aguas. Alguien que le echa una pizca de guindilla al borsch. Es la oveja negra, la que dice que las tradiciones son para los aburridos y que la verdadera diversión empieza cuando todo el mundo se pregunta «¿Y ahora qué irá a hacer?». Alguien que dice que…