Por mucho frío, lluvia o gris que haga fuera, en tu casa, en tu rinconcito de relax, siempre será junio. Bonito y verde, el primer mes del verano extenderá toda su alegría sobre ti cada vez que enciendas la llama de tu lamparita. Inspirada en los claros, praderas y prados de siega de Transilvania, con…
Un recuerdo artístico de las colinas mágicas de Transilvania. Puede que, una noche, el murciélago del diseño se convierta en vampiro. Pero no sabemos exactamente cuándo.
«Planeta Sibiu» lo tiene todo: la torre de la iglesia evangélica, la Torre del Consejo, los ojos somnolientos de los tejados puntiagudos, los parques, los bosques y hasta los bloques de pisos de los barrios. Y para que nadie se pierda, entre las casas del planeta han colocado un letrero que dice «Planeta Sibiu» o…
Una taza que capta el espíritu joven y juguetón de Sibiu. Tómate el café cada día como si estuvieras en una terraza de Sibiu, o haz un regalo especial a alguien a quien quieres. Un recuerdo precioso, hecho a mano, de la ciudad más bonita de Transilvania.
Y como las ovejas, los bosques y los lagos glaciares, las casas de planta baja elevada, las ciudadelas, los muros de piedra, las iglesias fortificadas, las nieves y los pueblos pintorescos, la gente trabajadora y hospitalaria, los bailes învârtita, las blusas ie bordadas y el bulz de los pastores (una bola de polenta con queso)…
El tesoro que hay al final del arcoíris no es la «tradicional» olla llena de monedas de oro, como podría pensarse, sino algo muchísimo más valioso. La esperanza es el sentimiento del que nos «habla» el arcoíris, y cada momento que pasamos cerca de ese precioso arco en el cielo nos da fuerzas para seguir…
Corre el rumor de que, en Navidad, muchos animalillos se convierten en renos. Más o menos eso le pasó al pez de la escama roja, que tiene un único trabajo: cumplir deseos. Pintado por nosotras en una taza de porcelana, el pececillo azul, con los mofletes colorados por el frío, convierte cada una de tus…
Un abeto como no verás otro por estos lares, lleno de calidez y salido de un libro de cuentos, pintado a mano en una taza de porcelana.Verde y con ventanas rojas, el abeto promete dar cobijo, y guardar con cariño, cientos de cafés, tés, chocolates calientes y vinos calientes. Para un invierno más bonito.
Creada para tener siempre a mano chocolate caliente, té o café bien calentito, vino caliente y otras pequeñas alegrías líquidas, My Gingerbread Cup da forma a algunos de los sabores más queridos del invierno: miel, clavo y canela. Pan de jengibre, vamos. Una taza adorable, en edición limitada, perfecta para regalar a niños de 1…