Si quieres olvidarte de todo mientras te tomas el café, el té, la leche, el chocolate caliente o el vino caliente, o si tienes algún recado en Ginger Town, súbete al cochecito de pan de jengibre. El vehículo perfecto para escaparse al mundo mágico y dulce de la infancia: el cochecito tiene caramelos en lugar…
Si quieres que tú, tu peque o cualquier persona querida tengáis la experiencia más bonita a la mesa, regálale unas vacaciones en el destino más interesante de todos: el Pueblecito de Pan de Jengibre.Las vacaciones tienen lugar cada mañana, a mediodía o por la noche, y siempre que pongas el juego «manos a la obra».El…
Inconfundibles, refrescantes y llenos de energía, los cítricos, en todas sus formas, se han pintado en una taza de cristal termorresistente. Llena de sol, color y alegría, y generosa de tamaño, esta taza de 480 ml es perfecta para regalar en las fiestas (y cuando quieras). Sobre todo porque está pintada a mano con muuuchos…
Pon color a tus mañanas, tardes y noches con el carnaval de las sardinas. Otros venden las sardinas al peso; nosotras, por tazas 🙂 Cero calorías y ricas en ácidos grasos esenciales Alegría-3.
En el Pueblecito de Jengibre, de los grifos sale leche y miel, los gatos comen caramelos y la gente está hecha de galleta de jengibre. Cuenco redondo pintado a mano con un pueblecito de jengibre, para muchos momentos dulces y felices. Cada día. El cuenco pintado a mano viene en una caja regalo preciosa, sin…
Érase una vez, en algún lugar del norte helado, no muy lejos de Laponia, un pueblecito donde vivía la gente más feliz de la Tierra.Pero no era un pueblecito cualquiera, porque los coches, las casas, los autobuses, los árboles y hasta la gente estaban hechos entera y completamente de pan de jengibre.«Happy Ginger Town», el…
Un unicornio mágico cuida de la leche que los niños buenos se toman cada día. El cuenco es de porcelana y está pintado a mano en el taller de Lullula en Sibiu, así que cada pieza tiene pequeñas diferencias de pincel y no hay dos iguales.
Caldea el invierno con un precioso pueblecito de pan de jengibre. Basta con mirarlo para viajar a su mundo mágico y dulce, cálido y aromático, lejos del frío y de cualquier preocupación. Tómate el té y el chocolate caliente, o cómete la sopa, cada día en el Pueblecito de Pan de Jengibre.
Inspirada en el mar, en un cielo sin nubes, en la arena y en la sal enredada en el pelo, la taza «San Valentín en amarillo» te susurra al oído vuestras mejores vacaciones juntos. Calienta el invierno y cualquier momento del día con corazones pintados a mano y recuerdos dulces, llenos de amor.
Rojo, verde mágico y una historia de amor.Este febrero, vuelve a enamorarte de esa persona especial, del café de por la mañana o de ti. Esta taza pintada a mano con corazones de cuento te hará compañía. Cuidará con mimo tu bebida, tus pensamientos sobre la persona amada y tus sonrisas.