Haz cada día un viaje imaginario en una furgoneta de leyenda. Pintada a mano, con cariño, paciencia y atención al detalle, la furgo que marcó a la generación «Flower Power» es el símbolo absoluto de la alegría, la libertad y las ganas de vivir. La taza es perfecta para tu té, tu leche, tu sopa…
Y como las ovejas, los bosques y los lagos glaciares, las casas de planta baja elevada, las ciudadelas, los muros de piedra, las iglesias fortificadas, las nieves y los pueblos pintorescos, la gente trabajadora y hospitalaria, los bailes învârtita, las blusas ie bordadas y el bulz de los pastores (una bola de polenta con queso)…
El tesoro que hay al final del arcoíris no es la «tradicional» olla llena de monedas de oro, como podría pensarse, sino algo muchísimo más valioso. La esperanza es el sentimiento del que nos «habla» el arcoíris, y cada momento que pasamos cerca de ese precioso arco en el cielo nos da fuerzas para seguir…
Una caja regalo para todos los amantes de los desayunos sin prisa, abundantes y con huevos pasados por agua. Perfecto para una pareja o para dos peques, el regalo incluye dos hueveras pintadas a mano: una con orejas de conejo y la otra con la comida favorita de los conejitos, las zanahorias. Las dos hueveras…
Una taza dedicada a las viejas tradiciones rumanas y a todas las abuelas y abuelos de este país que tiñen los huevos de Pascua con piel de cebolla. Pintada a mano con muchísimo cariño y atención al detalle, la taza se inspira en los huevos rojos teñidos con hojitas y flores del jardín. Justo como…
Un árbol florecido en primavera, una casita con una valla bajita y un pájaro un tanto extraño te esperan, a la luz roja del atardecer, para que vengas a tomar un té o un café. Inspirada en el poema de Mihai Eminescu, el poeta nacional de Rumanía, «Sara pe deal» («Atardecer en la colina») es…
Una taza pintada a mano a la que no le falta sentido del humor. Con un señor muy apuesto, de chistera y bigote retorcido, es el regalo perfecto y divertido para todos los caballeros con buenos modales de tu universo. De esos a los que les encanta reírse.