Tazas de café pintadas a mano, para esas mañanas que se merecen un dibujo alegre.
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Las pintamos en el taller Lullula de Sibiu, y algunas se pueden personalizar con un nombre. Lávalas a mano y no las metas en el microondas, para que la pintura siga tan bonita como el primer día. Todas salen en caja regalo, sin coste adicional.
Si te tomas el café en compañía de estos perritos cafeteros, te sentirás como en una cafetería llena de gente y de color: alegre, con energía y nunca solo Los perritos salen con formas distintas en cada taza.
Una taza elegante que puede convertirse en cualquier momento en un regalo precioso para alguien a quien le encantan las cosas únicas y especiales.La taza muestra ventanas de distintas formas y tamaños, junto con los «misterios» que esconden: gatos, ratoncitos, libros en el alféizar o macetas con flores.Y no faltan los ladrillos de un rojo…
Un abeto como no verás otro por estos lares, lleno de calidez y salido de un libro de cuentos, pintado a mano en una taza de porcelana.Verde y con ventanas rojas, el abeto promete dar cobijo, y guardar con cariño, cientos de cafés, tés, chocolates calientes y vinos calientes. Para un invierno más bonito.
Una taza que te calienta el invierno. «My little Winter Cup» es la hermana pequeña de la taza «My winter cup» y puede convertirse en un regalo de lo más acertado y entrañable para un friolero o una friolera.
Si quieres olvidarte de todo mientras te tomas el café, el té, la leche, el chocolate caliente o el vino caliente, o si tienes algún recado en Ginger Town, súbete al cochecito de pan de jengibre. El vehículo perfecto para escaparse al mundo mágico y dulce de la infancia: el cochecito tiene caramelos en lugar…
Tómate el café en el castillo de Drácula cada mañana. Es posible que los murciélagos de la taza se transformen en algún momento, pero no sabemos cuándo.
Corre el rumor de que, en Navidad, muchos animalillos se convierten en renos. Más o menos eso le pasó al pez de la escama roja, que tiene un único trabajo: cumplir deseos. Pintado por nosotras en una taza de porcelana, el pececillo azul, con los mofletes colorados por el frío, convierte cada una de tus…
Inspirada en el mar, en un cielo sin nubes, en la arena y en la sal enredada en el pelo, la taza «San Valentín en amarillo» te susurra al oído vuestras mejores vacaciones juntos. Calienta el invierno y cualquier momento del día con corazones pintados a mano y recuerdos dulces, llenos de amor.